Dr. Rafael Alvarado Dr. Rafael Alvarado
4 min de lectura
Revisado por la Dirección Médica
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En adultos, sentir que se mueve un diente puede ser muy inquietante. A diferencia de lo que ocurre en la infancia, en la etapa adulta los dientes ya no deben moverse, así que cualquier sensación de movilidad es una señal de que algo no va bien.

En este artículo vamos a contarte cuáles son las causas más comunes de la movilidad dental, qué hacer si te ocurre y a qué tratamientos se puede recurrir para evitar complicaciones más graves, como la pérdida del diente.

Puntos clave

  • La movilidad dental suele estar causada por periodontitis o traumatismos.
  • No siempre es una señal de pérdida dental inminente, pero requiere atención profesional urgente.
  • El tratamiento dependerá de la causa: desde férulas de estabilización hasta limpiezas profundas o cirugía.
  • Acudir al dentista a tiempo puede evitar la pérdida del diente.

¿Por qué se me mueve un diente?

Existen varias razones por las que un diente puede empezar a moverse. Algunas son más leves y otras más serias, pero todas requieren valoración profesional para evitar que el problema empeore.

Pérdida de hueso

En general, esta es la primera causa de movilidad dental en adultos. El hueso alveolar sostiene las raíces de los dientes. Si se produce una reabsorción ósea -lo que suele suceder por enfermedad periodontal y por la pérdida de piezas dentales-, los dientes pueden quedar más inestables.

Enfermedad periodontal

La periodontitis es una enfermedad provocada por la acumulación de placa bacteriana en la boca, la cual provoca daños irreversibles en la encía y el hueso que sostiene los dientes. Cuando la periodontitis no se trata a tiempo, los tejidos que mantienen a los dientes en su sitio se debilitan, provocando su movilidad e incluso su caída.

Los signos que suelen acompañar a la periodontitis son:

Bruxismo o problemas oclusales

Apretar y/o rechinar los dientes, sobre todo durante la noche, puede provocar una sobrecarga continua sobre los dientes y las encías. También los problemas de mordida o malposición o interferencias pueden generar sobrecarga. Esta presión, mantenida en el tiempo, puede derivar en movilidad dental, especialmente si ya existe una debilidad previa en los tejidos que sostienen los dientes.

Traumatismos

Un golpe fuerte en la boca puede dañar directamente los tejidos de soporte del diente (hueso y encía). En estos casos, la movilidad puede aparecer de forma inmediata o desarrollarse con el tiempo, si no se recibe tratamiento.

Infecciones dentales

Cuando una caries llega al nervio del diente y no se trata, la infección puede extenderse hasta los tejidos que rodean la pieza dental. Esto puede provocar una pérdida de soporte y hacer que el diente se mueva.

La movilidad de un diente no siempre es una señal de pérdida dental inminente, pero requiere atención profesional urgente.

¿Se te mueve un diente? Pide una cita urgente

¿Qué hacer si se te mueve un diente?

Ante todo, no lo toques ni manipules tú mismo y tampoco lo dejes pasar. Un diente que se mueve no se arregla solo y puede llegar a caerse. Pero, con el tratamiento adecuado y si se actúa a tiempo, en muchos casos puede salvarse.

Acude cuanto antes al dentista

Cuanto antes se detecte la causa de la movilidad, más fácil será tratarla y evitar la pérdida del diente. En Vitaldent contamos con profesionales dedicados exclusivamente al cuidado de las encías y al tratamiento de enfermedades periodontales, que pueden ayudarte desde la primera visita.

No apliques presión sobre el diente

Evita masticar alimentos duros del lado donde se encuentra el diente afectado. Tampoco lo toques con la lengua.

Mantén una higiene oral estricta

Aunque pueda molestarte, es fundamental seguir cepillándote y usando el hilo dental para evitar que se acumulen bacterias. Eso sí, hazlo con suavidad para que el diente no se mueva más.

Soluciones para la movilidad dental

El tratamiento más adecuado dependerá del diagnóstico clínico y del nivel de afectación. A continuación, te explicamos algunas de las soluciones más habituales.

Tratamiento periodontal

Cuando la causa de la movilidad es una periodontitis leve o moderada, suele realizarse un tratamiento periodontal, que es una limpieza profunda por debajo de la línea de las encías, para eliminar la placa bacteriana acumulada.

Uno de los pasos más importantes de este procedimiento es el raspado y alisado radicular, conocido coloquialmente como curetaje. En dicho paso, se raspan las raíces de los dientes para retirar las bacterias acumuladas. Posteriormente, las raíces se alisan para eliminar las rugosidades en las que tiende a acumularse la placa bacteriana.

Cirugía periodontal

En casos más avanzados de periodontitis, puede ser necesario realizar una cirugía periodontal para limpiar profundamente la zona afectada, eliminar el tejido dañado y, si hace falta, regenerar parte del hueso perdido.

Ferulización dental

Si el diente aún tiene soporte suficiente pero se mueve, puede colocarse una férula de contención, que une varios dientes entre sí para estabilizarlos y distribuir las fuerzas masticatorias de forma equilibrada.

La ferulización puede ser una solución en dientes que presentan movilidad por periodontitis, traumatismos o bruxismo. Además, puede ser temporal o permanente, según la causa de la movilidad. En casos agudos, se deja varios meses, mientras que en situaciones crónicas puede mantenerse durante años o de forma indefinida.

La ferulización es un tratamiento conservador que ayuda a prolongar la vida útil de dientes comprometidos, siempre que se mantenga una buena higiene oral y un seguimiento profesional.

Tratamiento del bruxismo o malposiciones

En personas que aprietan y/o rechinan los dientes, es importante tratar esta causa de fondo. El tratamiento más habitual para el bruxismo es el uso de una férula de descarga, que se utiliza por las noches y protege los dientes de la presión excesiva. También, en caso de malposiciones o maloclusiones, se puede recurrir a los tratamientos de ortodoncia para solucionarlo.

Endodoncia o extracción

Si la movilidad se debe a una infección grave que ha afectado al nervio del diente, puede ser necesario realizar una endodoncia, para retirar dicho nervio y limpiar la zona. Y si el daño es muy severo, puede que la única opción sea extraer el diente y sustituirlo por un implante.

En resumen, un diente definitivo que se mueve nunca debe ignorarse. En muchas ocasiones, la movilidad dental en adultos puede ser el primer signo de una enfermedad periodontal. Detectar a tiempo el problema y acudir al dentista es clave para salvar la pieza dental y prevenir complicaciones mayores.

En Vitaldent contamos con un amplio equipo de odontólogos acostumbrados a diagnosticar y tratar la movilidad dental. Pide tu primera consulta gratuita para evitar daños más graves.

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Dr. Rafael Alvarado
Dr. Rafael Alvarado
Número de colegiado: 28011291. Coordinador médico de Implantología - Máster en Cirugía, Periodoncia y Rehabilitación en Implantología UCAM.
Rafael Alvarado es coordinador médico del área de Cirugía e Implantología de Donte Group. Es licenciado en Odontología por la Universidad Complutense de Madrid, y máster en Cirugía, Periodoncia y Rehabilitación en Implantología por la Universidad Católica San Antonio de Murcia. Está formado en nuevas tecnologías en cirugía oral, donde ha desarrollado técnicas destinadas a ofrecer tratamientos más predecibles y mejorar la calidad asistencial. Ha desempeñado labores de coordinación médica en multinacionales del sector dental, liderando grandes equipos médicos, asesorando y resolviendo casos complejos, desarrollando protocolos de actuación y formando a más de un millar de odontólogos.