Eva Lago Eva Lago
8 min de lectura
Revisado por la Dirección Médica
Eva Lago Eva Lago
8 min de lectura
Revisado por la Dirección Médica

El curetaje dental es uno de los tratamientos más habituales en nuestras clínicas. Esto se debe a que suele ser un procedimiento necesario en todos los pacientes que padecen periodontitis: una enfermedad que, si no se trata, puede causar daños graves en la boca.

La periodontitis es una patología causada por bacterias, las cuales proliferan, dicho de manera sencilla, por la acumulación de restos de alimentos. Para evitarlo, es fundamental seguir una buena rutina de higiene oral basada en el cepillado de dientes tres veces al día (después de las comidas principales, esperando 30 minutos) y en el uso de hilo dental una vez al día.

Aunque coloquialmente se siga usando la palabra “curetaje”, hoy en día lo más correcto es hablar de raspado y alisado radicular.

Puntos clave

  • El curetaje dental es una limpieza profunda de las encías para eliminar la placa bacteriana y el sarro en pacientes con periodontitis.
  • El procedimiento incluye anestesia local, raspado de las superficies dentales y del interior de las encías, y alisado de las superficies de los dientes. Normalmente se lleva a cabo en dos sesiones.
  • Durante la recuperación se recomienda usar un cepillo suave, evitar enjuagues durante 24 horas y consumir alimentos blandos y templados.
  • La frecuencia del curetaje dental depende de cada caso, ya que los pacientes con periodontitis requieren curetajes en función de su riesgo individual.

¿Qué es un curetaje dental y para qué sirve?

El curetaje dental es un tratamiento periodontal no quirúrgico que se lleva a cabo en los pacientes que padecen periodontitis (también llamada popularmente piorrea). Sirve para realizar una limpieza en profundidad de la superficie de la raíz del diente, por debajo de la encía. Se realiza cuando hay bolsas periodontales, acumulación de sarro subgingival y signos de inflamación o infección asociados a una periodontitis.

El objetivo del curetaje dental es eliminar los depósitos bacterianos y dejar la raíz más limpia y lisa para dificultar que nuevas bacterias se adhieran con facilidad. Con ello, se busca que la encía pueda adaptarse mejor al diente, disminuya la inflamación y se estabilice la enfermedad periodontal.

A grandes rasgos, podríamos decir que el curetaje es un tratamiento similar a la higiene bucodental convencional. Sin embargo, con el curetaje se lleva a cabo una limpieza mucho más exhaustiva de las encías. Es decir, se recurre a dicho procedimiento cuando la limpieza bucodental tradicional no es suficiente para eliminar la placa bacteriana y elsarro acumulados.

¿Cómo se hace el curetaje dental?

El procedimiento se adapta a cada caso, pero suele seguir una secuencia bastante clara. Antes de empezar, el odontólogo valora el estado de las encías, mide las bolsas periodontales y decide cuántas zonas hay que tratar y en cuántas sesiones conviene dividir el tratamiento. En pacientes con enfermedad periodontal más avanzada, el raspado puede requerir varias citas.

Los pasos generales para realizar el curetaje dental son los siguientes:

1- Anestesia local

Para que el tratamiento resulte más cómodo, se aplica anestesia local en la zona a tratar. Esto permite trabajar por debajo de la encía con mayor precisión y evitar el dolor o las molestias durante la sesión, sobre todo cuando hay bolsas profundas o inflamación activa.

2- Raspado dental

Después, se realiza el raspado dental, que consiste en retirar la placa bacteriana y el sarro acumulados por debajo de la línea de la encía. Esta limpieza profunda se hace con instrumentos manuales o ultrasónicos, según las necesidades de cada zona. El objetivo es eliminar los depósitos endurecidos y las bacterias adheridas a la superficie radicular.

Uno de los instrumentos más utilizados para realizar los raspados son las curetas, unas herramientas metálicas que sirven para acceder al interior de las encías. Existen curetas de diferentes tamaños, longitudes y angulaciones, por lo que el odontólogo escogerá las más adecuadas en función del área a tratar.

3- Alisado radicular

Una vez realizado el raspado, el siguiente paso es alisar y pulir la superficie de las raíces dentales para que queden más lisas y uniformes. Al eliminar las texturas rugosas, se dificulta que la placa y las toxinas bacterianas vuelvan a adherirse con facilidad. Además, esta fase del tratamiento favorece la recuperación y adaptación de la encía.

Aprovecha ahora 600€ de descuento en ortodoncia + blanqueamiento* Llama y pide tu cita

¿Cuánto tiempo dura el curetaje?

La duración depende del número de dientes afectados, de la profundidad de las bolsas periodontales y del grado de acumulación de sarro.

El curetaje dental se puede hacer en dos sesiones. Para ello, se divide la boca en cuatro cuadrantes y en cada sesión se realiza el tratamiento en dos cuadrantes. La duración de cada sesión suele ser de una hora y media, aproximadamente.

Con la división de la boca por cuadrantes se pretende que el curetaje sea lo más cómodo posible, ya que la cita dura menos tiempo y el paciente no tiene que permanecer tanto rato con la boca abierta. Además, permite a la persona descansar entre una sesión y otra, lo que hace que pueda seguir una rutina relativamente normal tras el curetaje (alimentación, higiene…).

En las clínicas dentales Vitaldent, más que hablar de un tiempo fijo, preferimos pensar en un tratamiento individualizado. Hay personas que completan el curetaje en una o dos citas y otras que necesitan más sesiones para trabajar toda la boca con el detalle necesario.

¿El curetaje dental duele?

El curetaje dental se realiza bajo el efecto de la anestesia local, por lo que el paciente no debería sentir dolor durante el procedimiento. Aun así, es posible notar presión, vibración o pequeñas molestias según la sensibilidad de las encías y la profundidad de las zonas tratadas.

Una vez haya pasado el efecto de la anestesia, entra dentro de la normalidad que aparezcan ciertas molestias (sensibilidad dental, inflamación y sangrado de encías durante el cepillado), ya que la zona estará irritada. Por lo general, la incomodidad se caracteriza por ser llevadera y pasajera, ya que normalmente desaparece en un plazo de dos a siete días.

No obstante, tras terminar el tratamiento, el dentista puede indicar al paciente qué tipo de medicación analgésica tomar en caso de que surja el dolor.

Recomendaciones tras el curetaje dental

Después del tratamiento, conviene seguir unas pautas sencillas para favorecer la recuperación de la encía y reducir las molestias. El odontólogo puede adaptar estas indicaciones a cada caso, pero normalmente se recomienda:

  • Recurrir a los fármacos analgésicos recetados, en caso de sentir dolor. Se debe respetar siempre la dosis pautada.
  • Usar un cepillo de dientes de cerdas suaves el día que se haya realizado el curetaje. Se debe ser especialmente cuidadoso al cepillar los cuadrantes en los que se ha hecho el tratamiento.
  • No enjuagarse la boca ni escupir durante las primeras 24 horas, ya que puede desencadenar el sangrado.
  • Evitar los alimentos duros y fibrosos (carne, frutos secos…) mientras duran las molestias. En su lugar, hay que decantarse por comida blanda que requiera un menor esfuerzo masticatorio (pescado, huevo, pasta muy cocida, cremas o purés…).
  • Tomar bebidas y alimentos templados o fríos durante las primeras 24 horas. El hecho de que estén calientes también favorece el sangrado. Si se padece sensibilidad, hay que evitar las opciones muy frías, ya que el contraste de temperatura provoca mayor sensibilidad.
  • No fumar hasta al menos 48-72 horas después del tratamiento. El tabaco puede dificultar la respuesta de los tejidos periodontales.
  • Acudir a las revisiones de seguimiento pautadas para que el dentista compruebe cómo han respondido las encías y decida los siguientes pasos.

Beneficios del curetaje dental

Los principales beneficios del curetaje dental son los siguientes:

  • Ayuda a controlar la periodontitis sin recurrir de entrada a un tratamiento quirúrgico, como la cirugía periodontal.
  • Reduce la carga bacteriana, lo que permite devolver la salud a la boca y mejorar el entorno de la encía y de la raíz del diente.
  • Elimina o disminuye síntomas como el sangrado o la inflamación.
  • Previene la pérdida prematura de los dientes, ya que la periodontitis destruye sus tejidos de soporte (encía y hueso).
  • Evita la necesidad de recurrir a un implante dental para sustituir el diente perdido.
  • Normalmente no provoca molestias severas ni complicaciones relevantes.
  • Ayuda a crear unas condiciones más favorables para el mantenimiento posterior, ya que facilita la higiene de la zona en casa (al eliminar las rugosidades de las superficies dentales).
  • Tiene un precio relativamente económico, especialmente si se compara con un implante dental.
¿Has tenido periodontitis? Pide tu revisión gratuita

¿Cada cuánto tiempo se debe hacer un curetaje dental?

No hay una periodicidad fija para todas las personas. El curetaje no es un tratamiento que deba repetirse automáticamente cada cierto número de meses, como si fuera una limpieza rutinaria. Se indica cuando la exploración periodontal muestra que existe una necesidad clínica real.

Lo que debe pautarse después de un curetaje es un programa de mantenimiento periodontal, con revisiones periódicas para controlar la estabilidad de las encías y detectar a tiempo si hay recaídas o nuevas zonas que necesiten tratamiento.

Esa frecuencia depende del riesgo individual y de cómo responda la boca. No obstante, a modo orientativo se puede decir que los pacientes con periodontitis suelen requerir un curetaje cada tres a seis meses,aproximadamente, según su nivel de riesgo periodontal.

Sin embargo, esto no quiere decir que el tratamiento tenga que repetirse de nuevo al completo. Es decir, si el paciente mantiene una buena higiene en su casa, en algunos casos solo es necesario realizar el curetaje en unos dientes concretos (aquellos en los que acumula más sarro), pero no en todos los cuadrantes de la boca.

Preguntas frecuentes

¿El curetaje dental tiene contraindicaciones?

Más que contraindicaciones absolutas, lo que existen son situaciones que obligan a valorar el caso con más cuidado. Por ejemplo, determinadas enfermedades generales no controladas (como la diabetes), algunos tratamientos médicos o circunstancias clínicas concretas pueden hacer necesario posponer o adaptar el procedimiento.

Por ejemplo, en el caso de las personas con marcapasos o que padezcan una cardiopatía, el dentista no podrá usar aparatos de ultrasonido. Por eso, antes de realizar un curetaje, es importante revisar el historial médico completo del paciente.

¿Cuál es la diferencia entre el curetaje dental y la limpieza?

La principal diferencia entre el curetaje dental y la limpieza es que el primero sirve para realizar una higiene mucho más profunda.

Por un lado, la limpieza es un tratamiento preventivo que se realiza en personas que tienen una buena salud bucodental. A través de este procedimiento, se elimina la placa bacteriana y el sarro visibles o superficiales, que se encuentran alrededor del diente pero que no han llegado hasta el interior de la encía.

Por otro lado, el curetaje es un tratamiento correctivo que solo se lleva a cabo en pacientes que padecen periodontitis. Es un procedimiento más profundo y exhaustivo. Actúa por debajo de la encía y forma parte del tratamiento periodontal que se lleva a cabo cuando ya hay bolsas e inflamación más profunda.

Por último, otra de las principales diferencias entre ambos tratamientos es que el curetaje, al ser una limpieza mucho más profunda, no se puede realizar sin anestesia local.

En definitiva, el curetaje dental y la limpieza no son procedimientos equivalentes ni se indican en las mismas situaciones.

¿Existe alguna alternativa al curetaje?

Cuando hay periodontitis, el raspado y alisado radicular suele ser el tratamiento no quirúrgico de referencia. En algunos casos, si tras esta fase siguen quedando bolsas profundas, puede ser necesario valorar otros abordajes, como la cirugía periodontal. Es decir, más que una alternativa directa, lo habitual es que el curetaje forme parte del primer escalón terapéutico y que luego se reevalúe la respuesta.

No obstante, a la hora de hablar de alternativas al curetaje, es importante destacar que, en caso de que exista periodontitis, ni la limpieza bucodental profesional ni los remedios caseros pueden frenar la enfermedad.

Si se padece periodontitis es importante acudir a un periodoncista cuanto antes. La periodontitis es una enfermedad crónica muy agresiva y, si no se trata, destruye las estructuras que sujetan el diente (encía, hueso y ligamento periodontal). Y precisamente, este daño en sus elementos de sujeción es lo que puede ocasionar, con el paso del tiempo, la pérdida de dientes.

En resumen, si te han recomendado un curetaje dental, lo más importante es valorar bien el estado de tus encías y no dejar que la inflamación avance. En Vitaldent podemos revisar tu caso, explicarte si realmente necesitas este tratamiento y diseñar un plan periodontal adaptado a ti.

Pide tu primera consulta gratuita y resuelve tus dudas con nuestro equipo de odontólogos.

Infórmate de nuestros tratamientos sin compromiso Pide tu cita
Eva Lago
Eva Lago
Número de colegiado: 28013204.
Eva Lago es coordinadora médica del área de Periodoncia y Endodoncia de Donte Group. Se graduó en Odontología por la Universidad Europea de Madrid y destaca por su amplia experiencia clínica en el campo de la Periodoncia y la Endodoncia, así como por su formación en áreas estrechamente relacionadas, como la implantología. De hecho, su formación incluye un Máster en Implantología Avanzada por la Universidad de Sevilla. Además, es profesora en la Universidad Alfonso X El Sabio y asistente habitual a congresos nacionales, como los de la Asociación Española de Endodoncia (AEDE), la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y la Sociedad Española de Implantes (SEI).