Gustavo Camañas Gustavo Camañas
2 min de lectura
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Una de las técnicas más utilizadas hoy día en odontología son los implantes dentales. Para que un implante tenga éxito, es decir, para que se integre correctamente, es necesario disponer de un tejido óseo del maxilar o una mandíbula con una altura y anchura suficientes, así como una densidad adecuada.

Si el paciente presenta las condiciones ideales o suficientes, tanto óseas como de espacios para rehabilitar la prótesis futura, entonces se puede colocar el implante, pero ¿qué pasa si estas circunstancias no existen? Es precisamente en estos casos cuando la regeneración ósea aparece como la respuesta a los problemas dentales.

¿Cuándo es necesario un tratamiento regeneración ósea?

La pérdida de hueso en los maxilares puede deberse a diversas circunstancias dificultando la posibilidad de realizar implantes. A continuación, te mostramos algunas de esas situaciones en las que la regeneración ósea resulta muy recomendable:

  • Las personas que han pasado muchos años sin dientes. Cuando se pasan largas temporadas sin dientes el hueso se reabsorbe, es decir, se produce una pérdida del mismo y por tanto su altura y espesor no son los más adecuado para llevar a cabo un tratamiento con implantes dentales. En estos casos, casi siempre, es necesario un tratamiento de regeneración ósea previo o durante la colocación del implante
  • Las personas de edad avanzada. En personas de edad avanzada pueden aparecer ciertas patologías que tienen efecto en el hueso. Es el caso de la osteoporosis. Es preciso llevar a cabo un proceso de regeneración ósea antes de realizar el implante para asegurar el éxito de dicho procedimiento. 
  • La enfermedad periodontal. Esta enfermedad se caracteriza por producir daños en los tejidos que soportan los dientes. En algunos casos la regeneración permite devolver las condiciones óseas necesarias para poder llevar a cabo el tratamiento.  
  • El tabaco. El uso del tabaco afecta a la vascularización, lo que tiene como consecuencia que la calidad del hueso sea inferior a la que presenta un paciente no fumador. Un proceso de regeneración ósea puede mejorar las condiciones necesarias para la realización del tratamiento.  

Proceso de regeneración ósea, tipos de injertos óseos

Diversos materiales de injerto son usados para la regeneración ósea. Estos pueden ser: 

  • Autoinjertos o autólogos, son los injertos en los cuales se utiliza el hueso obtenido del propio paciente en otras zonas de la boca o de su cuerpo. 
  • xenoinjertos o heteroinjertos, es un sustituto óseo procedente de especies distintas al receptor, bien de animales o minerales semejantes al hueso, derivados de corales o algas. Son biocompatibles y presentan propiedades osteoconductoras.
  • aloinjertos u homoinjertos, son los que provienen de tejido óseo de individuos de la misma especie; Ejemplos son el hueso fresco-congelado, el hueso deshidratado congelado y hueso desmineralizado liofilizado.
  •  injertos aloplásticos, estas son sustancias sintéticas utilizadas como sustitutos óseos, dentro de los que se citan: fosfato tricálcico  (FTC), sulfato de calcio, cerámicos vítreos bioactivos y polímeros.

El concepto de regeneración con el uso de una membrana reabsorbible o no reabsorbible que actúe como una barrera para prevenir la invasión de los tejidos blandos en el defecto y formar una guía en el proceso de regeneración ósea es ampliamente utilizado hoy en día. 

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Gustavo Camañas
Gustavo Camañas
Gustavo Camañas es coordinador médico del área de Odontología General del Grupo Vitaldent. Es licenciado en Odontología por la Universidad Europea de Madrid y ha realizado numerosos cursos de especialización en diferentes áreas de la Odontología. Fruto de su amplia visión, realiza una función de control de calidad de los tratamientos de nuestras clínicas e imparte formación de los doctores de la compañía.