Gustavo Camañas Gustavo Camañas
6 min de lectura
Gustavo Camañas Gustavo Camañas
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Las infecciones dentales son uno de los principales motivos de urgencia que atienden los dentistas.

Una muela, o cualquier otra pieza dental se infecta, cuando las bacterias que están presentes en la boca, o en el ambiente, acceden al interior del diente.

Aunque las infecciones dentales pueden deberse a distintas causas, lo más habitual es que tengan su origen en una caries o fractura.

Por ejemplo, si una persona tiene una caries profunda en una muela, y dicha caries llega hasta el nervio dental -parte más interna del diente-, la muela se infectará.

Lo mismo ocurrirá si la muela sufre un golpe y se fractura. La propia rotura permitirá la entrada de los microbios que se encuentran de manera natural en el ambiente.

Sea cual sea su origen, una infección en una pieza dental debe ser curada cuanto antes.

En primer lugar, porque, a corto plazo, una muela infectada produce mucho dolor. Este dolor se caracteriza por ser punzante, agudo y mantenerse de forma constante en el tiempo.

Además, el dolor suele ir acompañado de inflamación en la zona de la infección y enrojecimiento de la encía.

En segundo lugar, la infección debe ser curada cuanto antes porque puede disiparse y afectar a otras zonas de la cavidad oral. O, incluso, llegar al resto del cuerpo a través del torrente sanguíneo.

¿Qué debo hacer si tengo una muela infectada?

Si sospechas que tienes una infección en alguna de tus muelas, o en cualquier otra pieza dental, lo primero que debes hacer es acudir cuanto antes a tu dentista para que te valore.

Una vez acudas a la clínica dental y expliques tu problema, el dentista te realizará un estudio y una exploración de la boca para diagnosticar el origen de la infección.

Es fundamental tratar la muela infectada a tiempo.

En dicha consulta, te hará radiografías o pruebas de vitalidad para valorar la afectación de la pieza.

Una vez haya estudiado la pieza y realizado el diagnóstico de tu muela, pautará el tratamiento más adecuado para curar la infección.

¿Cuál es el tratamiento para la infección de muela?

Ante una infección en una muela, la primera parte del tratamiento pasará por la administración de medicación antibiótica.

Aunque el dentista decidirá, en cada caso, durante cuánto tiempo se deben tomar dichos medicamentos, lo más habitual es que el paciente tome antibiótico durante una semana.

De esta manera, se conseguirá controlar y eliminar la infección. Y, una vez se haya hecho esto, el dentista tratará la causa que ha originado la infección.

En función de cuál sea la causa, se pueden realizar diferentes tratamientos:

1- Empaste dental

Cuando la causa que ha originado la infección es una caries, se debe recurrir a un empaste dental.

Este tratamiento consiste en limpiar toda la caries de la muela, sellar la zona en la que se encontraba la infección y reconstruir el diente.

El objetivo es mantener sellada la muela para evitar la posterior entrada de bacterias.

Con todo ello, el empaste devolverá a la pieza dental toda su funcionalidad y estética anterior.

2- Endodoncia

En el caso de que la infección -ya sea por una caries o por una fractura- haya llegado hasta la pulpa -parte más interna del diente- se deberá realizar una endodoncia o tratamiento de conductos.

Mediante una endodoncia, el dentista accederá hasta la pulpa y la limpiará completamente. Tras ello, utilizará un material plástico para tapar el hueco que ha provocado dicha caries y sellará la muela. 

La endodoncia es conocida coloquialmente con la expresión “matar el nervio”. Esto se debe a que el nervio dental se elimina y se sustituye por el material plástico que acabamos de mencionar.

De esta manera, se elimina la capacidad de la pieza dental de experimentar sensibilidad y dolor.

3- Extracción de la muela o de los restos radiculares

En el caso de que la muela no pueda salvarse, ya que sufre una destrucción muy severa y no puede reconstruirse, se deberá extraer la pieza completa. O, en su defecto, la parte de raíz que haya quedado en la boca debido a una fractura.

Este caso puede darse tanto por una caries muy profunda como por una gran fractura.

¿Se puede sacar una muela infectada?

Una muela que tiene una infección en curso no se puede extraer. Y, de la misma manera, en una muela infectada no se puede realizar ningún tratamiento odontológico.

Esto se debe, principalmente, a que para sacar una muela -o hacer un empaste o una endodoncia- es necesario utilizar anestesia local.

Y, si hay una infección, la anestesia no hace efecto en la zona en la que esté dicha infección.

En este punto, es fundamental recordar la importancia de tomar el antibiótico tal y como haya indicado el dentista. Si no se respetan los tiempos y las dosis pautados, la infección no se eliminará.

Y, si no se elimina, no se podrá realizar ningún tratamiento, con lo que perdurará el dolor y el riesgo de que la infección afecte a otras partes de la boca o del cuerpo.

¿Cómo se realiza la extracción de la muela?

Como hemos adelantado, cuando la infección es muy generalizada o la muela está muy deteriorada y no puede repararse, la solución pasa por extraer la pieza dental.

Hay que limpiar la cavidad de la muela y eliminar los posibles restos de infección.

Una vez que el paciente haya tomado antibiótico durante una semana -o el tiempo marcado por el dentista- y se haya eliminado la infección, ya se podrá extraer la pieza.

Con la extracción se eliminará completamente la infección, sea cual sea la causa que la ha provocado.

Antes de comenzar con la extracción, el dentista aplicará anestesia para que el paciente no experimente dolor ni molestias durante la intervención.

Una vez haya anestesiado, el odontólogo utilizará su instrumental para separar el diente de la encía y extraerlo con facilidad.

Tras ello, limpiará el hueco que ha dejado la muela y eliminará todos los restos de infección que hayan quedado. Si es necesario, tapará el hueco mediante un punto de sutura o colocará unas gasas, ejerciendo presión sobre la zona.

¿Cómo debes actuar si te acaban de quitar una muela?

Con el objetivo de que tengas un buen postoperatorio tras las extracción de una muela infectada, te recomendamos que sigas los siguientes consejos:

Cuidados tras una extracción de muela

  1. Evita fumar y tomar bebidas alcohólicas, ya que el dentista te habrá recomendado antiinflamatorios para aliviar las molestias.
  2. Aunque tengas muchas ganas de escupir o enjuagarte la boca, es necesario que evites este comportamiento porque te puede producir una hemorragia, lo que hace que debas acudir de urgencia a tu dentista. Tras la extracción, tu odontólogo te recomendará cuánto tiempo debes esperar para enjuagarte (normalmente son 12 o 24 horas). Luego, probablemente, tendrás que utilizar un colutorio con clorhexidina ya que tiene un efecto antiséptico. Es decir, que evita la infección.
  3. Mantén una dieta blanda y fría durante las primeras horas. Evita las comidas y bebidas muy calientes o picantes e, incluso, los refrescos.
  4. Es importante que el día de la intervención cambies tu rutina diaria. Si haces ejercicio de manera habitual, debes posponerlo para los días siguientes.
  5. Durante una hora después de la extracción deberás morder una gasa para ejercer presión sobre la herida y que no sangre.
  6. Es posible que la zona intervenida se inflame y que dicha hinchazón llegue a la parte de la cara donde se encontraba la muela. Puedes aplicar, de forma tópica, hielo en la zona.
  7. Cuando llegue el momento de irse a la cama, deberás dormir boca arriba. Ya sabemos que es complicado cambiar tu forma de dormir. Sin embargo, de este modo evitarás ejercer presión sobre la zona afectada y no sentirás molestias. Para ayudarte, hazte con tres o cuatro almohadas, túmbate boca arriba en la cama y colócalas de forma que te ayuden a no girar, es decir, a ambos lados de tu cuerpo.
  8. Sigue las pautas de medicación prescritas por tu doctor. Aunque no sientas ningún tipo de molestia, es fundamental que no te saltes la prescripción médica de tu dentista. Y por último, no tomes aspirina, porque podría aumentar la hemorragia.

Conclusiones

Tal y como has leído a lo largo del artículo, una muela infectada requiere una visita urgente al dentista.

Una vez que diagnostique la infección, el odontólogo pautará un tratamiento en dos fases. En primer lugar, te prescribirá antibiótico para controlar y detener la infección. En segundo lugar, realizará un tratamiento para eliminar la causa que provocó la infección (empaste, endodoncia o extracción).

Ambas fases son necesarias e inseparables: si no se elimina la infección mediante antibiótico, no se podrá realizar ningún tratamiento odontológico, ya que la anestesia no haría efecto.

En el caso de que te hayas quedado con alguna duda, creas que tienes una muela infectada o presentes dolor, te invitamos a acudir a tu clínica Vitaldent más cercana para que uno de nuestros dentistas te valore.

Puedes consultar también la Guía de hábitos saludables para el cuidado de la boca.

Gustavo Camañas
Gustavo Camañas
El Dr. Gustavo Camañas ha ejercido como director médico corporativo desde el año 2009 hasta el año 2017. Actualmente es el responsable de área de odontología general e implantes en la compañía. Licenciado en odontología en el año 2001, siempre ha ejercido en el campo de la periodoncia y de la estética dental. A día de hoy, realiza una función de control de calidad de los tratamientos realizados en la compañía así como formación a los doctores de nuestras clínicas. Desde el 2017 también pertenece a la comisión médica del grupo.