¿Tu dentista te ha recomendado seguir una dieta blanca después de un blanqueamiento dental? ¿Quieres mantener los resultados de este tratamiento durante más tiempo? Descubre a continuación qué alimentos puedes comer y cuáles se deben evitar o reducir después de someterte a esta técnica. Además, te damos algunas sugerencias que te ayudarán a preparar tus menús.
Puntos clave
- No necesitas hacer una “dieta blanca” estricta tras el tratamiento; lo importante es reducir de forma sostenida los alimentos y bebidas que tiñen.
- Para mantener los resultados durante más tiempo conviene priorizar los alimentos poco pigmentados. Se debe evitar o reducir el consumo de vino tinto, café, té, bebidas gaseosas, frutos rojos, cítricos, remolacha, tomate, salsas, especias con colorantes, chocolate y regaliz.
- Además de la dieta, es importante evitar el tabaco, beber mucha agua, cuidar la higiene oral, y evitar dentífricos con colorantes.
- Las revisiones y los mantenimientos periódicos en clínica ayudan a conservar el tono conseguido.
¿Qué sucede en tus dientes tras un blanqueamiento profesional?
Para comprender la importancia de la dieta blanca después de un blanqueamiento dental, debes conocer cómo funciona este procedimiento y cómo afecta a tus dientes. Esta técnica estética se realiza sobre la parte visible de la pieza dental, con el fin de eliminar manchas y ayudar a aclarar el tono que se haya ido oscureciendo.
Después del blanqueamiento, la superficie del esmalte puede presentar deshidratación y mayor permeabilidad transitoria, por lo que es más porosa y los pigmentos se adhieren con más facilidad si se consumen en exceso.
Aunque no es obligatorio seguir una dieta blanca estricta, es recomendable moderar de manera continua la exposición a cromógenos (pigmentos) y cuidar la higiene. Para ello, el dentista puede darte algunas sugerencias en cuanto a dieta y hábitos, con el objetivo de preservar los resultados de esta técnica odontológica.
Dieta blanca después de un blanqueamiento dental
Ahora ya sabes por qué es necesario seguir unos cuidados específicos después de este procedimiento.
En lugar de imponer restricciones rígidas, piensa en la dieta blanca como una guía flexible: elige con más frecuencia alimentos claros y limita (no necesariamente elimines) los que más tiñen. Esta estrategia sostenida en el tiempo ayuda a conservar el brillo sin que tu alimentación se vuelva un quebradero de cabeza.
¿Durante cuánto tiempo hay que mantener este tipo de dieta? Esencialmente, las 48 horas posteriores al blanqueamiento, pero a ser posible, durante cuatro o cinco días. Sobre todo, en caso de consumir alimentos o bebidas con mucha pigmentación en grandes cantidades.
A largo plazo, si se desean conservar los resultados obtenidos durante el mayor tiempo posible, también conviene reducir el consumo de los alimentos que tiñen los dientes.
No necesitas una “dieta blanca” estricta: si reduces a diario los alimentos y bebidas que más tiñen y cuidas tu higiene, mantendrás el blanco de tu sonrisa durante más tiempo.
¿Qué alimentos incluye la dieta blanca?
La idea no es prohibir, sino priorizar lo que menos tiñe para un mantenimiento cómodo. Estos son los alimentos más recomendables después del tratamiento:
- Lácteos blancos: leche, yogur natural, kéfir, queso fresco, requesón… Ten cuidado con los lácteos que incluyen frutas, ya que algunas de ellas sí pueden manchar el esmalte.
- Cereales y tubérculos claros: arroz, pasta, cuscús, patata…
- Proteínas claras: carne, pescado, garbanzos, tofu, huevo…
- Frutas y verduras de baja pigmentación: plátano, manzana, pera, melón, coliflor…
- Bebidas claras: agua, agua con gas, bebidas vegetales…
¿Qué alimentos no son recomendables después del blanqueamiento?
No hace falta que los elimines para siempre, especialmente en el caso de los alimentos saludables. No obstante, reducir su frecuencia y evitar tomarlos muy a menudo te ayudará a mantener el tono.
- Bebidas intensas: vino tinto, cerveza, café, té… Mejor limítalos o alterna con agua.
- Alimentos muy coloreados: remolacha, espinacas, frutos rojos, chocolate… Son ricos en cromógenos, por lo que tiñen con facilidad.
- Salsas: de tomate, kétchup, mostaza, de soja, vinagre balsámico y salsas industriales en general.
- Especias y colorantes: azafrán, cúrcuma, curry, pimentón….
- Cítricos y ácidos en exceso: naranja, limón, pomelo, vinagre… Pueden favorecer la sensibilidad puntual.
Lo que sí conviene eliminar por completo es el consumo de tabaco: la nicotina y el alquitrán depositan pigmentos de forma persistente. Además, resultan muy perjudiciales para la salud y son un factor de riesgo en el desarrollo del cáncer oral.
Si tienes dudas sobre algún alimento, sigue este sencillo consejo: todo lo que pueda mancharte los dedos, también mancha los dientes.
Organiza tus menús con antelación
Un poco de previsión hace que comer “claro” sea sencillo. Prepara tus menús con antelación e intenta optar por comida casera, ya que tienes el control sobre los ingredientes. Estas son algunas ideas que te pueden ayudar:
- Haz la lista de la compra: anota básicos blancos como arroz, pasta, yogures naturales, queso fresco, merluza, bacalao, pavo, pollo o patatas.
- Sustituye uno de los cafés del día por una alternativa, como una bebida vegetal. Si te cuesta empezar el día sin café o té, escoge el té verde.
- Cocina por tandas: prepara raciones de arroz o pasta y filetes de pavo para varios días. Evita las salsas y condimenta con ajo, cebolla y especias claras.
- Ten snacks “claros” a mano, como yogur natural, frutos secos, plátano, yogur o fiambre de pavo.
- Si comes fuera, elige platos claros (pescados blancos, arroz o patata), pide agua y evita las salsas oscuras. La tortilla de patata es una buena receta si tienes que llevarte la comida de casa.
Otros cuidados importantes para después del tratamiento
Los siguientes hábitos protegen y prolongan el resultado del blanqueamiento sin necesidad de restricciones estrictas:
- Higiene suave pero eficaz: cepíllate tres veces al día con pasta con flúor. Si notas sensibilidad, usa dentífricos desensibilizantes. Utiliza también hilo dental después de la cena para limpiar mejor los espacios interdentales.
- Enjuague adecuado: evita colutorios con clorhexidina salvo prescripción, porque su uso continuado puede manchar los dientes.
- Ingesta de agua: bebe dos litros de agua al día, y de manera continuada,para impedir que los restos de alimentos se depositen entre los dientes.
- Pajita: úsala cuando tomes algo coloreado para reducir el contacto con los dientes.
- No fumes: el tabaco es uno de los principales responsables de las tinciones persistentes.
- Revisiones y limpiezas en clínica: una limpieza dental periódica ayuda a controlar la placa bacteriana y eliminar las manchas en los dientes.
- Mantenimiento domiciliario cuando proceda: los refuerzos cada cierto tiempo, basados en el uso de férulas en casa, ayudan a alargar los resultados.
Es imprescindible que sigas las recomendaciones de tu odontólogo y que evites los métodos caseros para aclarar los dientes. Como señalan los estudios científicos, el blanqueamiento es una técnica segura y eficaz siempre y cuando sea supervisada por un profesional.
¿Tienes más dudas sobre la dieta blanca después de un blanqueamiento dental? Lo importante es que te quedes con una idea: no necesitas una dieta blanca estricta ni justo durante ni después del blanqueamiento.
Con una reducción constante de alimentos y bebidas muy pigmentados, una higiene cuidada y tus revisiones en Vitaldent, tu sonrisa puede lucir más tiempo luminosa sin complicarte la vida.
Si estás valorando el tratamiento o quieres resolver dudas, pide tu primera consulta sin coste y acude a una de las más de 400 clínicas Vitaldent presentes en España. Tu primera consulta es gratuita.