Eva Lago Eva Lago
8 min de lectura
Revisado por la Dirección Médica
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El empaste dental es, con total seguridad, uno de los tratamientos más realizados en cualquier clínica odontológica. Esto se debe a que es necesario recurrir a él para tratar la enfermedad bucodental más común: la caries.

De hecho, lo más probable es que, a lo largo de tu vida, te hayan tenido que empastar algún diente o muela.

Dado que este tratamiento resulta imprescindible para la inmensa mayoría de personas, hoy vamos a abordar las principales cuestiones de interés acerca del empaste dental.

Puntos clave

  • El empaste dental, también llamado obturación, es el tratamiento más común para eliminar la caries en su fase inicial. Consiste en limpiar la cavidad afectada y rellenarla con composite para restaurar la funcionalidad y estética del diente, evitando que la caries avance y se pierda la pieza dental.
  • El procedimiento no suele causar dolor gracias a la anestesia local. Dura aproximadamente entre 50 y 60 minutos, aunque el tiempo puede variar según el tamaño de la caries.
  • El material más utilizado actualmente para los empastes es la resina o composite, que imita el color del diente, ofreciendo una ventaja estética.

¿Qué es un empaste dental y para qué sirve?

El empaste -también conocido como obturación dental– es un procedimiento de odontología conservadora que se realiza para tratar una caries en su fase inicial. Consiste, fundamentalmente, en eliminar la caries de la pieza dental afectada, limpiar la cavidad donde estaba y rellenar la misma con composite.

De esta manera, el dentista devolverá al diente su forma y funcionalidad original y evitará que la caries avance y destruya una superficie mayor de la pieza dental.

Por tanto, el empaste dental sirve para mantener el diente en la boca durante mucho más tiempo y evitar que, si la caries avanza, se acabe perdiendo la pieza dental.

El empaste dental tiene como principal objetivo eliminar la caries y evitar, así, que se extienda.

¿Cómo se hace un empaste?

Antes de realizar un empaste dental es fundamental detectar la presencia de una caries. Para ello, el dentista revisará la boca del paciente mediante un espejo y una sonda de exploración. Además, se apoyará en pruebas complementarias, como radiografías panorámicas o periapicales y, en muchos casos, radiografías interproximales o aletas de mordida, que son especialmente útiles para detectar caries entre dientes.

Una vez que el odontólogo haya diagnosticado la caries, realizará el empaste dental.

Los pasos a seguir son los siguientes:

1- Anestesia local

Con el objetivo de evitar que el paciente sienta cualquier tipo de dolor durante el proceso, se aplica anestesia local. Con ello, la zona del diente o muela donde se encuentra la caries quedará dormida e insensibilizada, preparada para comenzar con el proceso.

2- Aislamiento del diente o muela

Antes de comenzar con la eliminación de la caries, el dentista aislará la pieza dental con un dique de goma. Con ello, evitará que la saliva llegue a la zona. Esto, además de entorpecer su trabajo, perjudicaría el resultado final, ya que el área de trabajo debe permanecer seca en todo momento.

Este es uno de los pasos más importantes. Un buen aislamiento ayuda a que el material se adhiera mejor y a que el empaste selle correctamente.

3- Limpieza de la caries

Mediante unos instrumentos llamados fresas dentales, el odontólogo retira todo el tejido cariado o infectado y conserva al máximo la estructura sana del diente. Este punto es clave: si se queda caries residual o el sellado no es adecuado, aumenta el riesgo de filtración (que entren bacterias por el borde del empaste) y, con el tiempo, de que reaparezca la caries.

Tras haber eliminado la parte del diente dañada, será necesario reconstruir posteriormente la zona.

4- Colocación del material de obturación

Dado que la limpieza de la caries ha producido un “hueco” en el diente, el odontólogo deberá reconstruir la zona de la pieza dental afectada mediante composite.

El dentista coloca sobre el diente una lámpara de luz para polimerizar el composite mediante una reacción química activada por la luz. Este proceso, conocido como fotopolimerización, hace que el empaste quede bien adaptado, sin huecos y con una forma que permita masticar sin molestias. Además, hará que la pieza dental recupere su funcionalidad y estética original.

Para lograr una buena estética, será fundamental que el dentista utilice el tono de composite adecuado para el color del diente y que respete, a su vez, su forma natural.

5- Pulido del empaste dental

Una vez que se ha endurecido el composite, el dentista deberá dar al empaste la forma adecuada mediante diferentes fresas de pulido. Un buen pulido hace que el empaste sea más cómodo, retenga menos placa bacteriana y se integre mejor con el resto del diente.

Además, el odontólogo realizará una prueba de mordida al paciente para asegurarse de que la reconstrucción es cómoda para él y de que muerde con normalidad. 

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¿Cuánto se tarda en hacer un empaste?

El empaste dental es un tratamiento muy habitual en la práctica clínica diaria. En la mayoría de casos, se realiza en una sola visita. El tiempo puede variar, pero lo habitual es tardar entre 50 y 60 minutos en realizar un empaste. No obstante, en caries pequeñas el tiempo puede ser menor y en restauraciones más amplias puede ser mayor.

Eso sí, hay que tener en cuenta que esta duración es aproximada, ya que depende, fundamentalmente, del tamaño y la profundidad de la caries a retirar y de la facilidad de acceso a la lesión.

¿El empaste dental duele?

Durante el tratamiento, el empaste dental no suele doler, ya que antes de comenzar se aplica anestesia en la zona. Por tanto, esta queda insensibilizada.

Después del empaste, a medida que el efecto de la anestesia va remitiendo, sí es posible notar:

  • Sensibilidad al frío o al dulce durante unos días.
  • Pequeña molestia al masticar si la mordida quedó “alta”.
  • Sensación “rara” al pasar la lengua por la zona.

Si el dolor es intenso, no mejora en pocos días o te impide masticar, conviene revisarlo cuanto antes para ajustar la oclusión o valorar posible afectación pulpar.

Recomendaciones post-obturación

Por lo general, el empaste no provoca grandes molestias ni exige seguir recomendaciones importantes. Sin embargo, te podemos dar algunos consejos para que los tengas en cuenta una vez te hayan realizado el tratamiento:

  • Evita morderte la lengua o el labio, ya que durante unas dos o tres horas tendrás la zona adormecida debido a la anestesia local.
  • No comas ni bebas justo después de haberte realizado el empaste. Espera a que pase el efecto de la anestesia, pero con precaución para evitar morderte la lengua o la mejilla sin darte cuenta.
  • Mastica por el lado contrario al empaste, si notas sensibilidad.
  • Mantén una higiene constante, con cepillado suave e hilo dental.
  • No fumes.
  • Es probable que sientas, en la zona del empaste, sensibilidad al frío durante un periodo de tiempo, que puede llegar incluso al mes. En el caso de que experimentes molestias mayores, pide cita con tu dentista para explicarle lo que te pasa.
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¿Qué tipos de empastes hay?

En función de la cantidad de diente que se deba reconstruir, los empastes dentales se pueden clasificar en dos tipos.

1- Empastes simples

Los empastes simples son aquellos que se realizan cuando la caries es muy pequeña, afecta a una zona limitada y generalmente implica una sola superficie dental, por lo que la reconstrucción que se va a hacer es mínima.

Un ejemplo de este tipo de empastes son los que se hacen en los surcos centrales de una muela.

Este tipo de empastes suelen ser más rápidos y, en general, dan menos molestias posteriores.

2- Empastes compuestos

Los empastes compuestos son aquellos en los que la destrucción del diente es mayor y puede afectar a dos o más superficies dentales. Por ello, el dentista tiene que retirar una superficie más amplia del diente. En consecuencia, esto hace que el trabajo de reconstrucción deba ser mayor.

Este tipo de empastes se realizan, por ejemplo, cuando la caries afecta a las paredes del diente.

¿Qué materiales se utilizan en los empastes dentales?

Hoy en día, el material más utilizado para realizar los empastes es la resina o composite. Sin embargo, hace unos años era mucho más frecuente recurrir a las amalgamas de plata.

1- Resina o composite

El hecho de que la resina o composite sea el material más usado hoy en día se debe a que imita muy bien el color del diente y sirve tanto para dientes anteriores como posteriores.

Su principal ventaja es que es muy estético. Sin embargo, tiene como inconveniente principal la duración. En general, los empastes de composite duran menos tiempo que los de amalgama. No obstante, los composites actuales presentan una alta resistencia y pueden tener una larga duración si la técnica, el aislamiento y el mantenimiento son adecuados.

2- Metálicos o de amalgama

Los empastes metálicos o las amalgamas de plata no se utilizan, prácticamente, hoy en día, ya que su uso está cada vez más limitado por normativas sanitarias relacionadas con el contenido en mercurio. Sin embargo, han sido los más usados durante décadas.

La principal ventaja de los empastes de amalgama es su duración, ya que pueden llegar a durar hasta 30 años en la boca del paciente.

Sin embargo, su inconveniente principal es que son muy antiestéticos: son de color gris, como el metal. Por tanto, pueden apreciarse cuando la persona que los tiene abre la boca.

Los empastes de amalgamas de plata siguen presentes en las bocas de muchas personas y, a veces, se valora su sustitución si hay filtración, fractura o por motivos estéticos.

¿Cuánto dura un empaste?

La duración del empaste viene determinada por varios factores: material con el que se ha realizado, tamaño del empaste, higiene, dieta, bruxismo, ubicación (no sufre igual un incisivo que un molar) y revisiones periódicas.

De forma orientativa, los empastes de composite -los más utilizados hoy en día- suelen durar un máximo de 10 años, aunque este plazo puede variar bastante de una persona a otra. En definitiva, no existe un tiempo máximo fijo, ya que pueden durar más o menos en función de los factores clínicos y del mantenimiento

Sin embargo, los empastes de amalgama -que tienen un color grisáceo y eran los más usados hace años- pueden llegar a durar un máximo de 30 años, aunque tampoco puede garantizarse una duración concreta.

Sea cual sea el caso, lo más importante es que no esperes a que el empaste “se caiga”. A veces el empaste está aparentemente bien, pero puede haber filtración, desgaste o caries en el borde. Por eso, las revisiones ayudan a detectarlo a tiempo.

¿Qué diferencia hay entre un empaste dental y una endodoncia?

Tanto el empaste como la endodoncia son tratamientos que tienen como objetivo curar una caries y sus consecuencias. Sin embargo, la gran diferencia entre ellos es la profundidad del tratamiento.

En un empaste dental, los tejidos dañados por la caries son solamente el esmalte y la dentina.

En cambio, la endodoncia -o tratamiento de conductos- se realiza cuando la caries ha afectado de forma irreversible a la pulpa dental. Es decir, se utiliza cuando la caries no se ha tratado en su fase inicial mediante un empaste.

Y, como consecuencia, ha progresado y dañado una superficie mayor del diente. Por tanto, en la endodoncia el dentista debe llegar hasta el tejido pulpar -parte más interna del diente- para limpiar y eliminar la caries.

Cuando una caries es muy profunda y llega hasta la pulpa dental, el paciente puede experimentar grandes dolores y un alto nivel de infección. Por tanto, es recomendable acudir al dentista cuanto antes para solucionar las molestias y evitar que la caries continúe progresando. Si esto sucede, el paciente puede llegar a perder el diente.

¿Hemos resuelto tus dudas sobre el empaste dental? Cuando una persona acude a cualquiera de nuestras clínicas dentales, el odontólogo realiza una revisión general de la boca. Y, dada la prevalencia de la caries entre la población, una de las primeras cosas que hacen los dentistas es explorar al paciente en busca de caries.

Como ya hemos dicho a lo largo de este artículo, cuando la caries se detecta en una fase inicial requiere un tratamiento más sencillo: el empaste o la obturación.

Sin embargo, si la caries no se trata, avanzará y no se podrá tratar mediante un empaste. Habrá que recurrir a una endodoncia, que es un tratamiento más profundo, que se tarda más tiempo en hacer y que tiene un precio más alto.

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Eva Lago
Eva Lago
Número de colegiado: 28013204.
Eva Lago es coordinadora médica del área de Periodoncia y Endodoncia de Donte Group. Se graduó en Odontología por la Universidad Europea de Madrid y destaca por su amplia experiencia clínica en el campo de la Periodoncia y la Endodoncia, así como por su formación en áreas estrechamente relacionadas, como la implantología. De hecho, su formación incluye un Máster en Implantología Avanzada por la Universidad de Sevilla. Además, es profesora en la Universidad Alfonso X El Sabio y asistente habitual a congresos nacionales, como los de la Asociación Española de Endodoncia (AEDE), la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y la Sociedad Española de Implantes (SEI).