Al contrario de lo que pueda parecer, en muchos casos el post-operatorio supone menos molestias e incomodidades que otras intervenciones menores en odontología.
Un implante no debe doler, únicamente puede aparecer hinchazón durante los primeros días u ocasionarse molestias en la encía durante el proceso de cicatrización. Normalmente se prescriben antibióticos o antiinflamatorios.